El hallazgo y la recuperación de cobalto desde relaves mineros posiciona a Chile como un potencial líder en la producción de este mineral estratégico, clave en la transición hacia la electromovilidad y energías limpias.
Chile podría convertirse en el segundo mayor productor mundial de cobalto, un mineral esencial para baterías de ion de litio utilizadas en vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos. A través de innovadores métodos de biolixiviación, el país apuesta por una extracción sostenible desde relaves mineros, consolidando su papel en la transición energética global.
El potencial oculto en los relaves mineros
En un mundo que avanza hacia la electromovilidad, el cobalto se ha convertido en un recurso estratégico. Gracias a nuevas tecnologías que permiten extraerlo de relaves mineros mediante microorganismos especializados, Chile podría producir hasta 15.000 toneladas anuales del denominado “oro azul”, ubicándose solo por detrás de la República Democrática del Congo en producción mundial.
Este proceso no solo promueve la economía circular al reutilizar residuos mineros, sino que también minimiza el impacto ambiental, reduciendo el uso de productos químicos y agua en comparación con los métodos tradicionales.

Innovación y sostenibilidad en la minería chilena
El proyecto es liderado por la Universidad Andrés Bello y la Universidad de Chile, en colaboración con la empresa Minera Punta del Cobre (Pucobre). Su enfoque en la minería sostenible y la innovación podría atraer inversiones extranjeras, generar empleo y fomentar el desarrollo tecnológico en el país, consolidando a Chile como un actor clave en la cadena de suministro global de cobalto.

Desafíos y riesgos
A pesar del prometedor panorama, la expansión del mercado del cobalto implica retos ambientales, sociales y comerciales. Para mantenerse competitivo, Chile deberá garantizar una extracción responsable, fortalecer su infraestructura y asegurar que el desarrollo de esta industria se realice de manera sostenible.
