Un avance revolucionario en la física cuántica permite transformar la luz en un supersólido, desafiando las leyes clásicas de la materia.
Investigadores del Consejo Nacional de Investigación de Italia (CNR) han logrado un hito sin precedentes: transformar la luz en un estado sólido conocido como “supersólido”. Este descubrimiento, publicado en la revista Nature en marzo de 2025, abre nuevas posibilidades en el estudio de la materia y la física cuántica.
¿Qué es un supersólido?
Un supersólido es un estado exótico de la materia que combina propiedades de los sólidos y los líquidos. Es decir, presenta una estructura ordenada como un cristal, pero puede fluir sin fricción como un líquido. Hasta ahora, este estado solo se había observado en condiciones extremas, como en condensados de Bose-Einstein a temperaturas cercanas al cero absoluto.

El experimento que hizo historia
El equipo italiano utilizó un semiconductor de arseniuro de galio y aluminio, al que dirigieron un láser para generar partículas híbridas llamadas polaritones. Estas partículas, resultado de la interacción entre fotones y excitones, se agruparon formando un estado supersólido sin necesidad de temperaturas criogénicas extremas.
Para confirmar la formación del supersólido, los investigadores midieron la densidad de los polaritones, observando una “modulación distintiva” en el espacio, indicativa de una estructura cristalina. Simultáneamente, detectaron signos de coherencia cuántica, lo que demuestra que el sistema mantenía su carácter superfluido.

Implicaciones futuras
Este avance no solo desafía nuestra comprensión de la luz y la materia, sino que también podría tener aplicaciones en tecnologías emergentes como la computación cuántica y dispositivos ópticos avanzados. Al demostrar que la luz puede adoptar propiedades sólidas, se abre la puerta a nuevos materiales y fenómenos cuánticos aún por explorar.


